top of page

Para la tía Clara

Quiero desprender el tiempo

de su lugar, quiero desalojarlo y atarlo,

lentamente parando sus engranajes

hasta que lleguemos 

a un momento donde

tú y yo todavía existimos

juntos en este mundo.


En este momento,

veo tus brazos cansados,

alzados encima de tu cabeza,

todavía tratando de ser

una anfitriona afectuosa.


Tu espalda está arqueada,

muy redonda en algunas zonas

y muy huesuda en otras,

y contraída hacia adelante,

por el peso de casi un siglo.


Pero no te vence el 

volumen del tiempo.

Te vence cada minuto 

que pasas sola en tu casa,

cada mes menos capaz

de caminar, cada cuatrimestre 

recordando menos, preguntando 

más de las mismas preguntas

y reconociendo que

estás yendo en círculos. 


Si tuviese que definirlo,

lo que más admiro de vos

es tu coraje, y el valor 

que tenés cuando me decís:

te extraño, ¿cuándo vuelven?

Ojalá que nos veamos pronto

para almorzar, si Dios quiere.


También aprecio tus bendiciones, 

cuando me decís que me va a ir bien 

y que voy a estar bien

porque soy una buena 

persona.


Tus palabras son la aseguranza

más poderosa del mundo, 

y cuando te escucho decirlas, 

siento que me estoy adelantando 

al final del libro, y ahora se 

que el personaje principal triunfa, 

aunque no sepa cómo llegará ahí.


El tiempo ha sido generoso con nosotros

y por la mayor parte, estoy feliz

de que me convertí en un adulto

en otro país.


Pero cómo deseo estar de vuelta

en la secundaria, 

tomando el colectivo 110 

o el 15, para que almorcemos juntos,

como deseo que pudiese 

darte más tiempo juntos,

porque este simple acto, 

es mi manera de decir te quiero


Pero no es posible,

así que te veré en WhatsApp y en mis sueños.


También deseo que te 

hubieras casado con alguien 

que te amara, pero no puedo 

empujar las paredes del tiempo, 

y tomar una decisión diferente por ti.




 
 
 

Comments


  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube
bottom of page